23.7.05

El 7-J e Irak

Un informe del Real Instituto de Asuntos Internacionales, más conocido como Chatham House, relaciona los atentados del 7-J en Londres con la participación del Reino Unido en la invasión de Irak.

Además, dos tercios de los británicos están de acuerdo con la tesis del prestigioso instituto independiente de análisis internacional, según el diario The Guardian.

Los opositores a la guerra de Irak, que se manifestaron de forma masiva antes y durante los primeros días del conflicto, habrían encontrado un apoyo institucional y fundamentado a sus tesis pacifistas.

El informe completo se puede encontrar en la sección Library de LATERALL.

15.7.05

El legado de Blair

Una vez conseguida la reelección, Tony Blair se plantea su legado. Dejar un rastro político que le haga trascender en la historia de su país, pero también como figura internacional. A parte está la difícil transición en su partido ¿Cómo dejar el cetro en manos de un líder fuerte en el partido laborista sin que surjan enfrentamientos?

En política nacional, el primer ministro quiere dejar a sus compatriotas un “new deal” basado en los servicios sociales, transporte y educación. Este último le ha dado muchos quebraderos de cabeza. Para muchos, el mecenazgo educativo significa el control de las escuelas públicas por parte de sociedades y empresarios privados con fines lucrativos. Algo contrario a uno de los pivotes de la política social que se supone propugnan los laboristas.

En política exterior, su prioridad es la pobreza del planeta, en particular en África, como ejemplifica el enfoque que quiso dar a la reunión de G8 en Escocia. Pero, Blair se ha mostrado siempre como un europeísta (todo lo europeísta que se puede ser en las islas británicas). En este asunto, en los próximos seis meses afronta la presidencia de la Unión Europea con los noes de Francia y Holanda a la Constitución. De momento, el Gobierno ya ha retirado del Parlamento el proyecto de ley para la ratificación de la Constitución Europea y deja así en suspenso el referéndum posterior. Bajo estas condiciones, los analistas prevén que la prioridad de la presidencia británica sea la agenda de Lisboa, el crecimiento económico y el empleo, sin olvidar las negociaciones con Turquía (que comienzan en octubre) y Croacia. Habrá que ver como lidia todos estos frentes, pero el prestigio de Tony Blair en la arena política internacional es indiscutible. El último de sus triunfos fue la consecución de los Juegos Olímpicos de 2012 para Londres, por delante de París, la gran favorita.

En este nuevo mandato, el primer ministro tiene dos esperanzas. En primer lugar, dejar atrás la polémica de Irak. Deseo harto difícil tras el doble atentado terrorista en Londres. Y en segundo lugar, ser recordado por sus iniciativas y su liderazgo político. El propio Tony Blair afirmaba que le quedan muchas cosas por hacer: “lo irónico de este trabajo es que según pasa el tiempo uno es menos popular, pero está mejor preparado para hacer este trabajo”.