28.5.05

El voto de Francia

Referendum en Francia Así habló el director de la Oficina del Parlamento Europeo en España, Fernando Carbajo, ante el inminente referendum sobre la Constitución Europea en Francia:

¿cómo valora el previsible no de Francia?, ¿hay un plan b?
- A Francia se le ha hecho saber que no hay renegociación posible. Desde el punto de vista jurídico, hay siete escenarios posibles, que van desde que el proceso debe continuar para saber el estado de la cuestión en los Estados miembros, hasta paralizar el proceso por cinco años.

¿Considera que este último caso es viable?
- Niza no es respuesta para veinticinco Estados miembros. Son mecanismos pensados para menos. Si no fuese Francia el país que pone en peligro la unanimidad ya se vería. De todas formas, la Constitución es un salto cualitativo, no el definitivo.

¿Cuál es el porqué de la reacción negativa de los franceses?
- La historia es importante. Ya en 1954 el primer proyecto político europeo, la Comunidad Europea de Defensa, fue vetado por la Asamblea Francesa. También hay que recordar el pequeño si a Maastrich. Es un tema político.

¿Dónde está el problema de que la gente desconozca el proyecto de la Unión Europea o de que lo rechace?
- Hemos hecho mucha información y poca comunicación. Hay que entonar el mea culpa. Es un problema de información, de transmitir a los ciudadanos el porqué de este proyecto. ¿Para qué la Unión Europea? No estamos sabiendo explicar que el hecho de abrir las fronteras nos hace fuertes.

Entonces considera que es un problema interno de la UE, ¿qué piensan hacer para resolverlo?
- Todos somos culpables. Es responsabilidad de los ayuntamientos, las Comunidades Autónomas, los Estados y las Instituciones Europeas.

El rechazo de los franceses a la Constitución Europea es parecido al que muestran a la adhesión de Turquía ¿Dónde está el problema?
- En Francia la opinión mayoritaria es de recelo hacia la ampliación, y parte de la culpa está en los medios de comunicación, que siguen la ceremonia de la confusión. Se empieza a negociar porque Turquía ha cumplido los requisitos legislativos. Pero estamos hablando de unas negociaciones que pueden llevar siete, ocho, nueve, diez años, hasta 2010 ó 2015. Y (a Turquía) se le recordará la carta de derechos, no se cambiarán los parámetros políticos.