21.2.05

Referendum Tratado UE

El sí a la Constitución europea vence en España, con una participación del 42%. Esta cifra se acerca a la registrada en junio de 2004 con ocasión de las elecciones al Parlamento Europeo.

Los votantes del superaron los diez millones, mientras que más de dos millones optaron por el no. De esta forma, España se convierte en el primer país miembro que ratifica el Tratado de la Unión Europea.

El País Vasco, Navarra y Cataluña, donde los partidos nacionalistas habían realizado campaña de oposición al texto, fueron las regiones que registraron un mayor número de votos negativos. Mientras tanto, Andalucía, Extremadura y Galicia, que son las zonas que más se han visto favorecidas por las subvenciones de la UE, apoyaron mayoritariamente el texto sometido a Referéndum.

En la discusión sobre la denominada Constitución europea los hay que defienden que “decir no es decir a Europa”. Entre ellos se encuentra Errukine Olaziregi, quien argumenta su postura afirmando que “las cosas no son negras o blancas, y ésta no es la única constitución posible. Es más, creo que con una mayor participación se podría hacer una mucho más consensuada e inclusiva. Es posible construir otra Europa mucho más abierta y social. Una Europa donde se tenga en cuenta a todos. Quizá todavía no sea el momento, pero ¿por qué tanta prisa? Creo que es algo lo suficientemente importante como para tomarnos el tiempo necesario. Otra Europa es posible, porque otra Europa es necesaria”.

En el otro lado, se encuentran los que piensan como Alfredo Ramos, quien considera que aunque “por las prisas, que existen, ha quedado coja en su aspecto social, eso no quiere decir que no se pueda avanzar hacia ello”. Añade que “un no daría alas precisamente a aquéllos que quieren menos Europa y haría más difícil que se avanzase hacia posturas más sociales. Alfredo reconoce que pensó en votar no o en blanco pero consideró que esa postura “podría generar una sensación de resquebrajamiento y falta de legitimación de la Unión con consecuencias impredecibles y que harían frotarse las manos al ‘amigo’ yanki”.

De cualquier forma, de los resultados del Referéndum se deduce: por un lado, la indiferencia de la ciudadanía ante la cita, como muestra una abstención del 57,68%; y por otro, el sesgo político de gran parte del voto, ya que muchos decidieron seguir las consignas de sus partidos en vez de opinar personalmente ante la cuestión del Referéndum. Así lo demuestran los resultados en las regiones con mayor presencia nacionalista, y en las zonas de influencia del PP (ejemplo, barrio de Salamanca y Chamartín en Madrid), que optaron por el no como un voto de castigo al Gobierno socialista.

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1 Comments:

At 12:15 a. m., Blogger Kara Callahan said...

Enhorabuena, David. Cada vez te trabajas más los posts. Espero que laterall siga así por mucho tiempo y prometo pasarme más a menudo. Eso sí, no hay quien me identifique la voz así que voy a permanecer en el anonimato mucho tiempo. Desde luego, trabajando en la radio no voy a ser conocida.
Muchas gracias por la información, prometo escribir el post pronto (lo hice ayer pero se me borró)

 

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