1.2.05

Biodiversidad

Especies en extinción Un tercio de los anfibios, una cuarta parte de los mamíferos y uno de cada ocho pájaros están amenazados de extinción. Estas son las conclusiones de la Conferencia Internacional sobre Biodiversidad, que ha reunido a 1200 expertos y políticos de 30 países en la sede de la UNESCO en París.

“El hombre tan sólo ha descrito 1,8 millones de especies sobre unos 10 ó 30 millones que calculamos que existen", afirmó Edward Wilson, científico americano que acuñó el término Biodiversidad (conjunto de especies vivas del planeta, su variabilidad genética y sus ecosistemas) en los 80.

De esta manera, la Comunidad Internacional lanzaba la alarma sobre la degradación de la biodiversidad en la Tierra. Y es que nuestro planeta está inmerso en un proceso de desaparición de especies que se desarrolla a un ritmo cientos de veces superior al natural, y que sólo es comparable con la desaparición de los dinosaurios.

Los científicos han llamado la atención sobre la masiva extinción de anfibios que comenzó hace dos décadas. Esta especie es muy sensible a los cambios en el entorno, incluyendo los cambios en el aire y en el agua, y por ello puede servir de termómetro, de medidor de la situación.

Sin embargo, existen más indicadores que señalan los cambios que se están produciendo en el planeta. El 75% de los más de 400 glaciares de la península antártica están en regresión, y parte de la culpa de ello se encuentra en el aumento de la temperatura. Se prevé que de aquí a 2100 la temperatura crecerá entre 1,4 y 5,8 grados. Desde la cumbre Avoiding Dangerous Climate Change, se señala como causa principal del Cambio Climático las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por la industria y los coches. Así mismo, estas emisiones son también las responsables de un aumento de la acidez del agua del mar (absorbe el 48% de las emisiones de CO2), que supone una amenaza para las corales.

Los científicos han destacado la importancia de la biodiversidad para la vida humana. No sólo por el hecho de que el 70% de los fármacos son de origen natural, sino porque nos pueden ayudar a hacer frente a las catástrofes naturales. Más concretamente, se refirieron a la importancia que tuvieron los manglares y arrecifes de corales para frenar en algunas zonas el impacto que el reciente tsunami produjo en las costas de Asia. El futuro del planeta y de la especies en extinción está en nuestras manos.